Repercusiones sobre la salud - Ruidos de aviones

Los conocimientos más recientes adquiridos en la investigación sobre el ruido muestran cómo ni la usual evaluación A, ni el promedio aritmético de datos de mediciones (Leq), permiten realizar una estimación fiable del potencial de peligrosidad que encierra el ruido de los aviones. El organismo humano reacciona ante el evento acústico individual (mostrando, entre otras, reacciones sistémicas de estrés) y no ante promedios teóricamente calculados de la contaminación acústica.

Valores promedios que ocultan el ruido de los aviones:

 

Estos registros de ruidos se recogieron el domingo de Pascua, el 19 de mayo de 2013, en el distrito 10 de Viena. A pesar de que sobre esta área de viviendas se realizan entre 15.000 y 18.000 aproximaciones de aterrizaje al año, siendo más de 300 diarias, con unos valores de 75 hasta 80 dBA en cada uno de los casos, se sigue considerando esta zona residencial como área no afectada por el ruido de los aviones.

Numerosos estudios confirman que el potencial de peligro del tráfico aéreo para la salud humana (tanto corporal como psíquica) se ha visto claramente minusvalorado hasta el momento y que resulta urgentemente necesario adoptar medidas de protección al respecto. Por ejemplo: el Estudio Hyena mostró en 2008 la relación existente entre el ruido nocturno de los aviones y la hipertensión, y un Estudio de la Universidad de Berna terminado en 2010 y realizado sobre 4,6 millones de adultos mayores de 30 años en Suiza, mostró un riesgo de sufrir un infarto de corazón entre un 30% y un 50% más alto, dependiendo de las circunstancias. Un estudio de la Oficina Federal de Medio Ambiente de Alemania, realizado en el año 2010 en el entorno del aeropuerto de Colonia-Bonn (Estudio Greiser) ha mostrado un significativo incremento, debido al ruido de los aviones, del riesgo a sufrir enfermedades cardíacas que requieren tratamiento hospitalario, así como apoplejías y cáncer. El "Estudio Ranch“ de 2005, en el que se investigaron las capacidades cognitivas de 2.844 niños en edades de 9-11 años, en zonas de paso de aviones de los aeropuertos de Londres, Amsterdam y Madrid, ha mostrado deficiencias en el desarrollo y en la capacidad de rendimiento de los niños afectados, apreciándose especialmente deficiencias en relación con la lectura.

La OMS recomendó ya en 1999, en sus Guidelines for Community Noise, que no se sobrepasase en el exterior durante el día un nivel de ruido de 50-55 LAeq[dB].

La perturbación del descanso nocturno sobre todo, constituye un problema grave para la salud y exige que se establezca urgentemente una Prohibición de vuelos nocturnos.