Impuesto sobre la energía

La aviación se halla exenta del pago del impuesto sobre la energía

El transporte aéreo contamina el ambiente más que cualquiera otra forma de transporte. No se puede entender, por tanto, que se haya eximido a la aviación del sistema de imposición del impuesto sobre la energía que se ha introducido en el conjunto de la UE:

Desde el año 2003 se hallan sujetas todas las formas de energía, incluyendo la gasolina, la electricidad, el fuel, el carbón y el coque, al impuesto sobre la energía, que se introdujo a través de la Directiva del Consejo 2003/96/EG del 27 de octubre de 2003 para la reestructuración del régimen comunitario de imposición de los productos energéticos y de la electricidad. Con arreglo a lo dispuesto en el Artículo 14 de dicha Directiva se hallan obligados, por lo demás, los países miembros a exceptuar al queroseno del impuesto sobre la energía. Así pues, el artículo 14 de la Directiva continúa con la tradición de la UE y de sus países miembros, de otorgar privilegios fiscales a la aviación.

Las perspectivas son igualmente poco satisfactorias: La Comisión europea ha divido el impuesto sobre la energía, en una propuesta para una modificación de la Directiva relativa al impuesto sobre la energía (COM(2011) 168 y COM(2011) 169), en dos partes, a saber:

  • La primera parte hace referencia al impuesto sobre el contenido energético de la fuente de energía correspondiente. Si no se suprime el artículo 14 de la Directiva relativa al impuesto sobre la energía, no quedará sujeto el queroseno a este tipo de impuesto.
  • La segunda parte del impuesto sobre la energía hace referencia a la cantidad de dióxido de carbono (CO2) que se emite. Esta parte del impuesto sobre la energía únicamente se aplica a aquellas fuentes de energía que no formen ya parte del Sistema que regula el régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea (UE-ETS). Dado que la aviación participa, sin embargo, del sistema UE-ETS (aun cuando tan solo de manera formal, pues la aplicación se halla suspendida actualmente), tampoco se verá sujeta la aviación a esta forma de impuesto sobre la energía que hace referencia al CO2.

Por tanto, y resumiendo, vemos que el queroseno se halla exento del pago del impuesto sobre la energía, y así seguirá en el futuro si tenemos en cuenta los planes previstos. Y aunque se levantan ya algunas voces críticas (por ejemplo del Comité social y económico de la UE o de la NGO Europea de Transport & Environment), no ha previsto la Comisión de la UE eliminar esta subvención a la aviación.

También se han planteado reparos en el Parlamento Europeo, que se han visto igualmente ignorados (marzo/abril 2012): “Transporte aéreo y naval: la Directiva 2003/96/CE obliga a los países miembros a eximir de la imposición los combustibles que se utilicen para el transporte comercial aéreo y naval. Hay miembros que no consideran adecuadas dichas exenciones que irían en contra de los esfuerzos por establecer unas condiciones iguales entre los distintos tipos de transporte. Se debería proceder, por tanto, a su supresión“.

La inclusión de la navegación aérea en el  UE-ETS no es un sustitutivo del impuesto sobre la energía. Se puede considerar como una medida provisional hasta que se aplique la correspondiente imposición a los productos energéticos, aunque no puede considerarse como un sistema impositivo equitativo.

Solicitamos, por tanto, que se aplique al queroseno lo más rápidamente posible el impuesto sobre la energía, y como solución provisional la integración inmediata de la navegación aérea en el sistema de certificados sobre derechos de emisión.