ICAO/IATA

Dos jugadores que deben aprender todavía las reglas del juego limpio

La International Air Transport Association (IATA) es una organización no estatal que representa a unas 240 compañías aéreas y, por tanto, al 84 por ciento del tráfico aéreo internacional. La IATA se fundó en 1945 para representar, dirigir y servir a la industria de navegación aérea.

Así pues, es la IATA por definición una representación de los intereses de la industria de la navegación aérea y actúa de forma correspondiente: IATA actúa como grupo de interés para conseguir que la navegación aérea continúe estando exenta del pago del IVA y del impuesto sobre la energía. IATA actúa como lobbie para impedir posibles restricciones aplicadas a los vuelos nocturnos así como otras restricciones que pudieran establecerse para proteger la salud. IATA actúa de forma general partiendo de la base de que los problemas medioambientales ocasionados por la navegación aérea se resolverán mediante tecnologías mejoradas.

Para alcanzar los objetivos de mantener los privilegios fiscales existentes para la industria de la navegación aérea y proteger a la navegación aérea de condiciones medioambientales y de cualquier forma de responsabilidad por sus emisiones, se sirve la IATA sobre todo de la ICAO.

Die International Civil Aviation Organization (ICAO) es una institución especializada de las Naciones Unidas que se fundó en el año 1944 con la misión de fomentar el desarrollo seguro y ordenado de la aviación civil a  nivel mundial. ICAO define estándares y normas para el desarrollo seguro, eficiente y ordenado de la navegación aérea, aunque considera también la protección del medio ambiente como un área de tareas a desarrollar. La organización sirve a los 191 estados miembros como un foro para la cooperación en todos los sectores o áreas de la navegación aérea.

Las declaraciones de la ICAO relativas a la protección del medio ambiente y al desarrollo sostenible del tráfico aéreo apenas son algo más que meras palabras, por instigación de IATA.

Las víctimas de la política agresiva de la navegación aérea en la UE no han de esperar de las organizaciones IATA e ICAO nada que pueda mejorar la situación.