Cambio climático – Régimen de comercio de derechos de emisiones de la UE (UE-ETS)

Se ha suspendido la obligación de la navegación aérea de participar en el UE-ETS

La aviación es la fuente de gases invernadero de crecimiento más rápido dentro del sector del transporte y la forma de transporte que más contamina el medio ambiente. Las emisiones de la navegación aérea se han más que duplicado durante los 20 años últimos y el sector de la aviación representa el 4,9 por ciento de las emisiones mundiales que afectan al medio ambiente, mientras que la contribución al GDP representa tan solo un 0,7 por ciento1. Esto significa que la aviación civil es siete veces más contaminante que cualquier actividad económica de tipo medio.

La comunidad internacional ha apreciado la necesidad de combatir a nivel global los gases de efecto invernadero y el cambio climático, lo que se plasmó ya en 1997 en el Protocolo de Kioto.

De acuerdo con el Protocolo de Kioto puso en marcha la Unión Europea un programa para reducir las emisiones de CO2, conocido como sistema de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea (UE-ETS). Cada emisor de CO2, cuya explotación se halle sujeta al UE-ETS (y/o a las correspondientes normas nacionales dictadas para la trasposición del ETS), deberá adquirir, en función del CO2 emitido con su actividad durante el año anterior,  un número determinado de certificados de reducción de emisiones. Se asignará gratuitamente una determinada cantidad de certificados de este tipo, debiéndose pagar los certificados adicionales.

A partir del 1 de enero de 2012 quedó integrada la aviación civil en el UE-ETS. La OACI procedió, a la vez que la aviación era incluida por la Unión Europea en el sistema UE-ETS, a realizar determinados avances con el fin de establecer un sistema mundial, y no solo europeo, para el comercio de derechos de emisiones. Con el fin de facilitar estas negociaciones dentro de la OACI, suspendió la UE durante un año (es decir para el año 2013 las emisiones basadas en el año 2012) la aplicación del sistema ETS a aviones de fuera de la Unión Europea, que realizaban maniobras de despegue o aterrizaje en un aeropuerto europeo. Si no consiguiera establecer la OACI un sistema ETS a nivel mundial, se aplicará plenamente el sistema UE-ETS a la industria aeronáutica a partir de enero de 2014 (a no ser que se vuelva a suspender su aplicación).

La inclusión del sector de la aviación en el ETS (UE) solamente puede ser considerado como un primer paso para desarrollar un sistema más correcto. En modo alguno podrá compensar los daños ambientales provocados por el sector de la aviación. La actividad aérea deberá quedar sujeta al impuesto sobre la energía. A fines de ilustración indicaremos que en el UE-ETS se “grava” el queroseno con una tasa de aproximadamente 0,012 Euros /litro, mientras que sobre la gasolina para el transporte por carretera se aplica un impuesto sobre la energía de aproximadamente 0,48 Euros / litro. ¡No existe razón alguna que justifique semejante tratamiento desigual!

Solicitamos por tanto, como un primer paso inmediato, la eliminación de la suspensión del sistema ETS de la UE a la aviación, y el mantenimiento del transporte aéreo dentro del sistema ETS hasta que el queroseno quede plenamente sujeto al pago del impuesto sobre la energía.

-------------------

1) The importance of the aviation industry for the global economy, Stephen Perkins, International Transport Forum, septiembre de 2010