Prohibición de vuelos nocturnos

El sueño de descanso constituye una necesidad básica de todos los hombres. La falta de sueño y el ruido pueden alcanzar niveles de tortura y representan dos de las conocidas como técnicas de interrogatorio que son considerados por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos como “trato inhumano” que contraviene lo establecido en el artículo 3 de la Convención Europea de Derechos Humanos1

La Organización Mundial de la Salud (OMS) llegó, en sus directrices para Europa relacionadas con el ruido nocturno, las "Night Noise Guidelines for Europe" (2009), a las siguientes conclusiones:

  • El sueño es biológicamente necesario y las perturbaciones del sueño generan numerosos efectos negativos para la salud.
  • Existen suficientes pruebas de los efectos biológicos que provoca el ruido durante el sueño: un aumento de la frecuencia cardíaca, excitación, cambios en el ritmo del sueño y reacciones que obligan a despertarse.
  • Existen pruebas suficientes de que la exposición al ruido durante la noche provoca trastornos del sueño, un incremento del consumo de medicamentos, un aumento de los movimientos corporales e insomnio condicionado por el entorno.

De acuerdo con estas directrices de la OMS se requiere como mínimo un período de ocho horas para proteger el reposo nocturno. Con un intervalo de ocho horas se vería protegida aproximadamente el 50 por ciento de la población afectada, aunque sería preciso contar con diez horas para proteger al 80 por ciento.

Las Night Noise Guidelines for Europe remiten a las Guidelines for Community Noise (Directrices sobre el ruido en la comunidad - 1999) de la OMS, que muestra ya las repercusiones de la contaminación acústica nocturna y los trastornos del sueño con las siguientes palabras:

"Si han de evitarse las repercusiones negativas sobre el sueño, el nivel de intensidad acústica no deberá sobrepasar los 30 dBA en recintos interiores cuando se trate de un ruido continuo. Si el ruido no fuera continuo, entonces la mejor referencia para la medición de perturbaciones del sueño es el nivel LAmax, habiéndose observado ya repercusiones con 45 dB o menos. Esto resulta especialmente correcto cuando el nivel del ruido de fondo o básico es bajo. Así pues deberán evitarse en lo posible ruidos que superen los 45 dB. Tratándose de personas sensibles deberá preferirse un nivel límite más bajo. Es preciso indicar que debería ser posible dormir con una ventana ligeramente abierta (esto da lugar a una reducción del ruido interior respecto del exterior de 15 decibelios). Para evitar perturbaciones del sueño deberá tomarse, por tanto, en consideración la presión acústica así como la cantidad y el valor límite del ruido. Una minimización que se aplique a la primera parte de la noche, se considera como efectiva para favorecer la posibilidad de descansar."

 

Desde entonces han ido apareciendo nuevos estudios importantes. Actualmente sabemos que los valores límite han de quedar por debajo de LAmax 45 dB (exterior) (OMS - Night Noise Guidelines para Europa - Resumen).


Cada sobrevuelo de un avión que despegue o aterrice sobrepasa claramente los 45 dB, incluso a kilómetros de distancia del aeropuerto. Todos los aeropuertos europeos se encuentran en centros habitados o cerca de zonas muy pobladas.


Rechazamos la propuesta de ICAO e IATA sobre “aeropuertos”, ya que lo único que se hace es desplazar el ruido nocturno de los aviones de un grupo de población afectado a otro distinto.

Solicitamos que se establezca una prohibición absoluta e incondicional, en todos los aeropuertos europeos, de maniobras de despegue y aterrizaje por la noche, durante un período de tiempo ininterrumpido de 8 horas como norma mínima para la protección de la salud humana.

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1) Sentencia del 18 de enero de 1978, Irlanda contra el Reino Unido, 5310/71.